Dibujo: J.R. Mora
Un nuevo golpe militar en el país hondureño engorda la lista de levantamientos militares en Iberoamérica, y vuelve a sembrar el pánico en aquella zona del planeta. El Presidente elegido democráticamente, Manuel Zelaya, ha sido expulsado del país mientras que el golpista, Roberto Micheletti (nombre de mafioso) se ha hecho con el poder, mientras que al menos de momento no haya habido una contundente respuesta por parte de la Comunidad Internacional, más allá de las condenas y repulsas propias ante este tipo de acciones antidemocráticas, y a las que me sumo como no podía ser de otra forma.
Un nuevo polvorín amenaza a esta zona del continente sudamericano, históricamente sujeta a conflictos de diversa índole y cuya vulnerabilidad democrática parece formar parte ya de su historia reciente. Ahora solo resta confiar en que el resto del mundo, especialmente desde los poderes políticos y las organizaciones con competencias para ello intervengan para liberar a este país de un nuevo robo a mano armada y con ello recuperar la estabilidad política que ha sido sustraída de manera ilícita.