He rescatado del baúl de los recuerdos alguna cinta de cassette, de esas que ya son casi piezas de museo, y la verdad es que es un buen material, que contiene “La Jota de Cáceres” conocida como “El Redoble”, la “Jota de Guadalupe“, “La Jota de Alcuéscar“, “La Jerteña“, “El Candil” y alguna otra, que son aquellas que desde siempre hemos escuchado en muchas celebraciones, especialmente aquellas en las que participábamos en la niñez con motivo del Día de Extremadura en la Escuela, concretamente cuando nos reuníamos niños y niñas en alguna localidad para además de demostrar nuestras dotes de canciones y bailes, pasar un día de convivencia divertido, y de paso conocer algún pueblo al que antes nunca habíamos ido. Recuerdo mi paso por Zafra o incluso la chupa de agua que me cogí aquí en Guadalupe.
La cuestión es que la Escuela, como antaño sucedía, también debiera ser un referente en este tipo de música y no se debe dejar en el olvido el rico y variado material que existe en cada pueblo, para al menos en el futuro poder tener la oportunidad de consultarlo y divulgarlo.