Ruralita en Villuercas

copia y banco de pruebas en wordpress del blog http://felipesanchezbarba.blogspot.com

Archivos de la categoría ‘jóvenes rurales’

Noches de fiesta y volante

Publicado por Felipe Sánchez en 8 agosto 2009

Ya lo vaticinaba hace unos días cuando se presentaba la campaña de tráfico para la operación salida de agosto el propio Director General de Tráfico, Pere Navarro. Mucha atención y cuidado con los desplazamiento cortos con motivo de la asistencia a las ferias de los pueblos de al lado por el alto riesgo que supone la noche, el alcohol y la fiesta unidos. Esta mañana, cerca de Guadalupe, en Cañamero, dos jóvenes han sufrido un accidente. Uno de ellos muerto con 20 años. El otro, con 19, herido grave en un conocido hospital extremeño. Desconozco los motivos, ni seré yo quien les juzgue, aunque sí me gustaría reflexionar sobre este tipo de sucesos, en los que los jóvenes suelen ser las víctimas, aunque también otros colectivos.

Me preocupa sobremanera la edad legal para alcanzar la mayoría, ese límite en el que uno se siente ya independiente a la hora de tomar decisiones y que supone un conflicto paterno-filial a la hora de abordar ciertas situaciones, como por ejemplo el que un joven decida ir o no ir a las fiestas del pueblo de al lado. Resulta complejo establecer límites o términos medios que puedan satisfacer a todos, pero lo cierto y verdad es que se siguen produciendo situaciones graves e incluso la pérdida de vidas humanas por cuestiones, que es posible que con una buena concienciación o algún tipo de educación preventiva, se pudieran haber evitado.

Es posible que desde las Administraciones Públicas se pueda hacer algo, o desde el movimiento ciudadano, promoviendo por ejemplo el uso del transporte colectivo para eventos en los que con mucha probabilidad se sabe que los jóvenes consumen algún tipo de droga. Existen iniciativas entre los propios jòvenes muy interesantes, como por ejemplo los turnos secos, o las rotaciones al volante de individuos que no beben esa noche porque están “de servicio”. Sin embargo, la generalidad es que al final una inmensa mayoría de jóvenes se encuentran “desprotegidos” y son “carne de cañón” que de vez en cuando, suele acabar mal.

Los padres incluso deben esforzarse, aunque suponga algún sacrificio, en llevar y traer a sus hijos a este tipo de fiestas. Si hay una pandilla de amigos, se pueden organizar turnos para que cada noche sea un padre o madre quien lo haga. Se evitaría también más de un quebradero de cabeza y todo sería menos arriesgado.

Quisiera destacar que este tipo de situaciones también las provocan personas maduras, como se suele decir “hechas y derechas”, que en ocasiones son más irresponsables que los propios jóvenes, y que he decido hablar de estos por la situación a la que hacía mención al principio.

En fin, que las carreteras son estupendas porque nos permiten comunicarnos y desplazarnos de un lugar a otro, pero también son armas letales, que al menor descuido, no te perdonan.

Publicado en accidentes de tráfico, jóvenes rurales | 2 Comentarios »

Muertes junto a la cuneta

Publicado por Felipe Sánchez en 28 julio 2008

Seguimos inmersos en una triste escalada de muertes de jóvenes en nuestras carreteras. Este fin de semana, dos más, en la provincia de Badajoz, de 18 y 20 años, han incrementado las estadísticas, que han de hacernos reflexionar mucho, y muy profundamente, sobre qué estamos haciendo mal, o que no estamos haciendo, para que uno de los mayores potenciales que tenemos, nuestros jóvenes, pierdan la vida en una cuneta, y hieran de gravedad a familiares y amigos.

Según datos facilitados por la DGT, alrededor de 1.400 jóvenes al año mueren en nuestro país por accidente de tráfico, siendo la primera causa de muerte en personas comprendidas entre 15 y 29 años. Según algún estudio los chicos tienen una tasa de mortalidad en accidentes de tráfico (25,9%) cuatro veces superior a la de las mujeres (6,8%) y que la probabilidad de que un joven muera en España en carretera es el doble que en Holanda o Suecia. Además, el informe alerta de que esta “epidemia silenciosa” tiende a empeorar conforme aumenta el nivel de renta de los países. Otro de los resultados del estudio es que el 60% de los accidentes de tráfico de los jóvenes ocurren entre el viernes y el domingo y, de éstos, la mitad se producen entre las doce de la noche y las seis de la mañana. “Desgraciadamente tenemos un problema de alcohol porque más del 40% de los jóvenes de entre 21 y 30 años muertos en el año 2004 dieron alcoholemias positivas y elevadas”, según se refleja en estos documentos.

Mi condición de padre de un pequeño, aún en edad infantil, pero potencialmente dispuesto y expuesto a esta “epidemia” de la que hablan los estudios, me siento realmente preocupado. Pero además, me inquieta que una sociedad moderna, progresista, avanzada y en teoría madura, pueda seguir mirando para otro lado en este asunto, de extrema gravedad, no sólo por lo que representa, sino porque el afirmar que nuestros hijos, nuestros nietos, nuestros vecinos, y en definitiva nuestros jóvenes, puedan perder la vida por algún motivo de irresponsabilidad o de tolerancia, es poco más que decir que somos en cierto modo cómplices de ello.

Se acercan fechas muy complicadas, de alto riesgo para la carretera por la celebración de una gran número de fiestas populares, donde es inevitable que ingiramos alcohol, porque toda la vida se ha hecho, con y sin botellón. Pero, hagamos también un llamamiento al control y a la prevención, seamos en cierta medida garantes de cierta seguridad, de no tolerar lo intolerable, de no permitir que personas cercanas puedan perder su vida, o incluso la de cualquiera de los miembros de nuestra comunidad. Seamos valientes y tengamos el coraje suficiente para poder contribuir desde lo personal, pero también desde lo institucional, en que todo esté bajo control, o al menos hagamos lo posible porque así sea. De lo contrario, seguiremos asistiendo a funerales de jóvenes, lamentándonos incansablemente de nuestra torpeza en la prestación de soluciones, y perdiendo uno de los capitales cuyo acopio más cuesta: la vida.

Algunas propuestas interesantes serían:

- Organización de autobuses para asistir a las fiestas, donde cada joven a un precio módico pueda disfrutar sin riesgo.
- Reparto de folletos y campaña “in situ” en la zona de celebración de botellones, especialmente conflictivas.
- Mayor control de fuerzas de seguridad en puntos críticos.
- Seguimiento y llamamiento a la responsabilidad de padres, en la tolerancia y no dejar sacar el coche determinados días.

Espero que no tengamos que lamentar ninguna desgracia más.

Publicaciones recomendadas:

Jóvenes conductores: el camino hacia la seguridad.

Publicado en accidentes de tráfico, jóvenes rurales | Deja un Comentario »

Oportunidad para jóvenes universitarios

Publicado por Felipe Sánchez en 1 agosto 2007

Hace unas semanas cambiaron de aires Helena y Olga, administrativa y socióloga respectivamente. A mediados del mes pasado finalizó su contrato una periodista, Joana, y hoy, otros compañeros y compañeras (Jorge, Noelia, María de los Ángeles y Jenifer), diplomados y licenciados universitarios, jóvenes y con una buena formación, se disponen a hacer las maletas para volver al mundo del desempleo y a la búsqueda activa de una nueva oportunidad. Siempre se repite el ciclo que se basa en la misma estrategia: una subvención pública da pie a la contratación de personas universitarias durante un tiempo determinado (6 meses ó 1 año) y cuando realmente se logra la integración en la empresa, llega el fin y a esperar hasta la nueva convocatoria, donde probablemente ya no tengas opción de recuperar a ese capital humano al que, de alguna manera, has tutelado o acompañado.

Resulta muy difícil poder fijar población en el medio rural, especialmente joven y con titulación universitaria, si cuando se ha alcanzado un buen grado de adaptación al medio -especialmente quienes tienen que cambiar el chip de la ciudad al pueblo- y existe una predisposición a permanecer en él, no existe una continuidad que permita la consolidación de las contrataciones realizadas y con ello las garantías y seguridad necesarias para ello. Lo peor de todo es que se pierden importantes valores y oportunidades, y quién sabe si en pocos meses los protagonistas de esta historia en su camino hacia el éxito profesional, nos mandarán un e-mail desde cualquiera gran ciudad de este país, hablándonos sobre su nuevo trabajo y de cómo añoran su tierra.

Debe existir alguna estrategia política que permita evitar esta situación y que contribuya de algún modo a frenarla, evitando con ello esa precariedad que tanto daño nos hace y que hace un flaco favor al desarrollo de cualquier territorio. Por tanto, la sociedad extremeña no se puede permitir el lujo de abandonar a estas personas y debe evitar en lo posible su emigración.

Publicado en empleo, jóvenes rurales | Deja un Comentario »

 
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.