Además, todos sabemos que los puentes entre otras cosas sirven para comunicar a las personas, para enlazar pueblos y para salvar obstáculos, algo que en muchos ámbitos de la vida se hace necesario. La vida o quizás el destino quisieron que este fin de semana un puente me llevase de nuevo a un lugar, del que nunca debí marcharme. Espero que jamás se demorone y que el flujo de confianza, cariño y amistad, sea cada vez más intenso.
A veces las personas nos obcecamos con nuestro orgullo, nuestras malas interpretaciones, nuestros prejuicios… y no nos damos cuenta que en esta vida estamos de paso y hemos de esforzarnos en mantener vivos algunos lazos, por nuestro bien y por el de nuestros hijos. El ejemplo y el testimonio deben ayudarles a avanzar hacia el futuro. De ahí nuestro compromiso y nuestra responsabilidad en salvaguardar algunos valores como el de la familia.



