Me parece una falta de irresponsabilidad política de alguien, al que creía diferente a sus antecesores. Estoy convencido que este tipo de acciones y de estrategias le limitarán sus aspiraciones políticas y especialmente, los ciudadanos de Extremadura, los extremeños y extremeñas, pagaremos el pato de una decisión unilateral sin argumentos y sin fundamento. Ya le advertí a alguien de que esta nueva oposición en Extremadura no era muy diferente a la anterior, ni siquiera se alejaba del estilo de hacer política que la derecha, más o menos atenuada, siempre ha abanderado en este país. Me duele por esta tierra, por la necesidad que el pueblo extremeño tenía de consensuar su norma autonómica y adaptarla a las nuevas necesidades.
El error que se ha cometido, en mi opinión es mayúsculo, pues se pretende vincular la reforma de un Estatuto que lleva 25 años vivo a una cuestión de transvases y de agua, justo después de haber alcanzado un preacuerdo. Además las competencias en materias de agua las tiene el Estado y no la Comunidad, por lo que en principio este hecho lo aleja como prioridad en el texto.
Espero que alguien, desde dentro de ese partido tenga algo de cordura y pueda reconducir esta situación, por el bien de esta región e imagino que por el bien de los intereses de ese partido, donde hay mucha personas sensatas y deseosas de que la reforma del Estatuto prospere.