Algunos responsables políticos se dedican a poner pegas a todo, a criticar duramente a quienes tienen la responsabilidad de gestionar las políticas de empleo y a no plantear nada concreto que tenga que ver con la reducción de las cifras del paro y la recuperación del tejido productivo y la confianza entre la ciudadanía. A otros en cambio les preocupa más la manera de vestir o la forma de hablar de las personas con responsabilidades en los ministerios, convirtiendo este asunto en noticia, mientras los ciudadanos con mayores problemas reclaman soluciones urgentes. Finalmente quienes llevan meses trabajando en ello, ideando alternativas y remangándose para articular estrategias que al menos aminoren los efectos que ya azotan a buena parte de nuestra sociedad, no tienen más remedio que salir a la palestra para combatir la campaña de acose y derribo que se ha iniciado en las filas del PP, intentando a toda costa desacreditar la estabilidad del gobierno de la nación. En Extremadura, el nuevo líder de la oposición pretende desgastar a un Presidente, Guillermo Fernández Vara, que no descansa y se preocupa de los extremeños y extremeñas cada día, le inquieta la situación y así lo manifiesta abiertamente y sin tapujos. En mi opinión la estrategia del PP en Extremadura para combatir la crisis es errónea e injustificada, he incluso me atrevería a decir de cierta bajeza . Pretenden rebozarnos diariamente las cifras del paro, cuando saben de sobra que es una situación excepcional en la que intervienen muchos elementos, que nadie esperaba y que no ha provocado ningún gobierno. Pretenden utilizar las promesas electorales que los socialistas llevaban en el programa, para que los ciudadanos extremeños pierdan la confianza en quien les gobierna, por cierto con mayoría absoluta, cuando saben que los ciudadanos valoramos por encima de todo el compromiso del día a día y el estar cerca de la gente, precisamente en momentos difíciles, y desde la sinceridad y humanidad que se requiere, no bajo el paraguas de la apariencia y de la hipocresía. Pretenden agotar a una persona inagotable, a un extremeño que cree en Extremadura como el que más y que tiene un potencial que ya quisiera para sí el propio Monago o cualquiera de los que componen su séquito. Algo conozco de quien tiene la responsabilidad de dirigir a esta tierra y os puedo asegurar que no hay asunto que más le preocupe que haya personas que no tengan trabajo, que atraviesen momentos difíciles y que vivan situaciones dramáticas. Se acuesta y se levanta pensando en ello e intentando utilizar todos los medios a su alcance por cambiar la realidad que le ha tocado vivir. Eso para mi es lo más importante, y me ofrece la suficiente garantía y confianza como para pensar que hace todo lo que puede e incluso más. Los demás que digan lo que les venga en gana que para eso existe libertad de opinión.