Lo cierto y verdad es que las listas de espera existen, y es algo inherente a la sanidad pública, con lo que posiblemente nunca se acabe, al menos tal y como está planteada hoy, y que le duelen realmente a quienes las sufren, sobre todo porque ves que la dolencia o enfermedad se complica, se torna más compleja y no ves la salida. Me parece muy fuerte y por qué no decirlo también me irrita muchísimo que haya profesionales de la sanidad en paro, que algunos sanitarios se estén lucrando a costa de presuntas comisiones con los medicamentos y que esos fondos que los laboratorios destinan para hacer crecer sus negocios, no lleguen a acuerdos con la sanidad pública para aportar fondos para solucionar por ejemplo las listas de espera.
En este sentido he pensado que a lo mejor desde la blogosfera, desde este espacio privilegiado para la palabra y los sentimientos que nos brindan las nuevas tecnologías, podamos hacer algo, porque nuestros responsables sanitarios, con nuestra colaboración y beneplácito si llegase el caso, pudiésemos -entre todos- hacer frente a esta situación que pasa por ser una de las preocupaciones más patentes y cuya respuesta requiere de una contundencia política y posiblemente unida a esta, presupuestaria. O también, podemos hacer lo que venimos haciendo de manera tradicional en este país, callarnos y aguantarnos.